El deporte

La clasificación más fiable en la que se engloban los mejores pilotos del mundo, debido a la gran cantidad de profesionales que lo practican y el alto nivel que ponen en liza, son los Campeonatos Europeos y Mundiales. Lo mismo ocurre en la catalogación de aviones y equipos.

En todos los rincones del planeta la acrobacia aérea cuenta con un peso importante y con representantes de élite respaldados por competentes equipos técnicos. Generalmente, los pilotos de más alto nivel se encuentran en Europa. Sería imposible citarlos a todos sin olvidar a alguno, aunque sí hay un grupo selecto reconocido por sus logros y, especialmente, por el puro espectáculo que ofrecen.

Precedentes en el Siglo XX

Desde principios de XX ya existe constancia de los primeros vuelos acrobáticos, aunque como es lógico, con aviones mucho menos avanzados que los actuales. Dichas exhibiciones tenían el único propósito de impresionar al espectador.

Sin embargo, la acrobacia aérea aún no estaba incluida en el ámbito del deporte ni estaba reconocida como tal. Era un instrumento de diversión y entretenimiento para el público. También se llegó a utilizar con fines estratégicos en la preparación de los conflictos bélicos. Durante la Primera Guerra Mundial, los pilotos realizaban maniobras acrobáticas para intentar ganar ventaja sobre los aviones enemigos en los combates aéreos.

Cuando en Norteamérica las exhibiciones no eran más que un simple pasatiempo, en Europa ya pasaron a reconocerse como disciplina deportiva en la década de los 20. El primer campeonato de esta índole se celebraría en 1934, en París. Sin embargo, sería un auténtico fracaso. Tan sólo se inscribirían 9 representantes, todos europeos. en la primera prueba, los participantes tenían que realizar un programa obligatorio de ocho minutos de duración, y en la segunda prueba, un programa libre del mismo tiempo. El resultado fue de dos pilotos fallecidos y uno gravemente herido. Afortunadamente, a día de hoy, la seguridad es uno de los aspectos que más ha mejorado.

A pesar de las nefastas consecuencias de la primera competición, se seguiría disputando en años posteriores. En 1936, fue deporte de demostración en los Juegos Olímpicos de Berlín. Pero, a partir de esa misma fecha, se detendría la competición debido al estallido de la II Guerra Mundial.
Volvería a emerger tímidamente en 1955, en el Reino Unido, con el Trofeo Lockheed, competición que, cinco años después, daría lugar al Campeonato Mundial de Acrobacia en Checoslovaquia (1960).

A partir de ahí, se han disputado competiciones de forma ininterrumpida excepto en dos periodos: 1974 (por la crisis del petróleo) y 1992 (debido a las malas condiciones meteorológicas).